
¡Una historia tozuda!
Nuestra historia
Cómo empezó todo
Todo empezó con una burra. Molly pasó años sola junto a un cauce seco, atada bajo el sol, el frío y la lluvia, alimentada solo con pan. La conocimos durante paseos con nuestros perros por ese mismo río — y cuando su dueño por fin accedió a cedérnosla, entendimos que necesitaba un hogar de verdad, no solo un rescate.
Los burros necesitan compañía para ser felices, así que le buscamos un compañero: Donk. Fue amor a primera vista, y desde entonces son inseparables. Después llegó Coli, un excaballo de competición de 25 años, abandonado en el campo con el ánimo roto. Con la ayuda de patrocinadores, volvió a confiar y pasó sus últimos años rodeado de la manada que había encontrado.
La idea de constituirnos formalmente como asociación sin ánimo de lucro nació de una segunda Molly — una poni de 28 años que encontramos malherida tras una valla cercana. No pudimos salvarla, pero su nombre — casualmente igual al de nuestra primera burra — pasó a formar parte del nuestro. Así nació la Asociación Protectora La Manada de Molly, para poder seguir haciendo esto como es debido, por cada animal que nos necesitara después.
Nuestra misión
Ayudar a burros, caballos y ponis todo el tiempo que nos necesiten
Nuestro objetivo es sencillo: ayudar a burros, caballos y ponis abandonados o maltratados en la medida de lo posible — atención de urgencia, tratamiento veterinario y un hogar estable para los que no tienen dónde más ir.
€250
Mantener a un solo caballo cuesta unos 250 € al mes — sin contar la atención veterinaria.
Lo que nos define
Nuestros valores
Cada animal, a su ritmo
No forzamos la recuperación de nadie. Cada animal recibe exactamente el tiempo, la paciencia y el cuidado que necesita para volver a confiar.
Transparencia total
Rendimos cuentas de cada donación. Contamos a quienes nos apoyan qué ha funcionado, qué no, y a dónde ha ido su dinero.
Un hogar para toda la vida
No reubicamos a quienes no pueden ser reubicados en ningún otro sitio. Una vez que formas parte de esta manada, lo sigues siendo.
Las personas detrás de la manada
Conoce al equipo
Molly Hernández
Fundadora y directora
Fundó el santuario en 2019 después de rescatar a su primer burro, Perico, de una situación de abandono. Desde entonces no ha dejado de crecer la manada.
Dra. Irene Salas
Veterinaria
Especializada en grandes animales, coordina los tratamientos y revisiones de toda la manada desde 2021.
Marcos Iglesias
Coordinador de cuadras y voluntariado
Se encarga del día a día del santuario y de formar a los nuevos voluntarios que se suman a la manada.
Un vistazo
